The DEVOL's house of apples
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El abandono es persistente. Para eso existen las centrales de autobuses, los aeropuertos, los velatorios; como si fuera necesario tener purgatorios terrenales, academias de devenir. El abandono es persistente. Por eso necesito un análisis estadístico de mis amantes: medidas, complexión, edad, cociente intelectual aproximado, frecuencia de actividad coital y una aproximación mensurable del grado de placer obtenido. El abandono es persistente. Vi a mi familia sufrir por la partida de un ser querido y un atardecer perfecto surcado por un vuelo comercial en dirección al norte; vi su materialismo crónico como una enfermedad contagiosa (¿qué comprar y cómo vestirse? ¡Qué calor, dios mío!) y al suspiro de las cortinas, semejante al de mi pecho. El abandono es letanía de la separación.

Therefore the love which us doth bind,
But Fate so enviously debars,
Is the conjunction of the mind,
And opposition of the stars.
Fragment from “The Definition of Love” by Andrew Marvell
Anti-Helena

Ayer Helena hizo un guiso traspuesto.

Magenta. Un guiso magenta.

El plato representa una guerra de masas opuestas.

Magenta. La guerra es magenta.

Y en esas masas opuestas surge una pregunta.

La pregunta no la hace Helena. Helena atiende a la abuela.

La abuela tiene amnesia. 

La pregunta la hace Andrés. Pregunta con desdén.

Pregunta por qué las masas opuestas se deben freír a fuego lento en el sartén.

Las abuelas saben que lo opuesto no se guisa en el horno ni con la mano.

Pero la abuela ya no sabe nada. Y menos Andrés.

La abuela hacía guisos opuestos tremendos. 

Dulces y tristes platos de alados.

Platos con patos que no eran magenta, como el guiso de Helena.

Helena entrega los guisos que hace a la perra.

Andrés pregunta otra vez, pero se niega a aceptar el guiso, porque Andrés no es perra.

La masa se hace opuesta cuando se asienta en el pozo.

Helena tiene una mesa donde guarda salero de no-masa y no-pimientos.

Y huevos. También agua del pozo.

La gente se hace opuesta cuando se sienta en el pozo.

Andrés se molesta cuando escucha las recetas.

Andrés sabe a guiso magenta en tiempo de guerra.

Helena le contesta y le guisa, porque eso sabe hacer Helena.

screening|flex

Deflected is mine what consequentially yours reflected.

Molesting inside that irremediably yours neglecting.

Updated the guide when beautifully yours frustrated.

Embeding the tide with outstandingly yours outdated.

Mediated in fed whom harsh-fight-steadily yours betrayed.

Reflected is mine what consequentially your deflected.

17 ways

Seventeen ways to end them/all

(Waiting for dawn, laying on before)

Lullabies sung by the businessmen.

Hardened speeches in a lover’s fight.

A massacre of hope-made ghosts.

Hatred-grinds.

Camouflaged ant-men.

Starving homes.

Spitting airports.

Agendas dying from an overdose.

Invaders from outer space in smartphone disguises.

Boys and girls burning trees.

All sorts of sports for zombie heads.

A hard live porngrindcore show.

Buildings stripping.

Sifting lilies’ beds.

Ovulating plastic bags.

Mothers turning-off the stars.

Eternal noise on fettered hearts.

Everywhere we had to be in.

Everything that had to be is now. 

camerxn:

alva noto . uni acronym (feat. anne-james chaton) (by tripplesun)

Storyteller (for a beloved friend)

So,

we were there,

rejoicing with a nice flat audience,

flaws we flew we once thought that we flow.

faggot flickering luminous vessels.

We once were there

painless self-conscious creatures,

paid the bills of pacific halls and malls.

Set our tongues inwards

to sing

along.

Swollen bloated remains, I’m stuck in vain, I pray, they will not come, rather be done, home alone, never be gone.

I stay and say, my friend,

I lay my hand,

I bend my head,

and kneel my knees to pray;

Stay you too, my friend.

Aproximaciones numéricas del olvido.

23 años

4 meses

1 escrito oficial en proceso.

En 5 años 

1 mes,

Se habrán pagado unos 300 000 pesos en rentas. 

3 compañeros de cuarto:

el primero duró 3 años,

el segundo 3 semanas,

el tercero 3 meses.

Tuve alrededor de 10 vecinos diferentes en el mismo piso: el estudiante de guitarra, el ingeniero y su hijo (y su esposa), el del billar, el reggaetonero, el dentista, el abogado, el misterioso gruñón, el taxista, el señor Jorge.

2 ratas (ó 3 si contamos al último roommate) y unas 100 cucarachas.

Gasto unos 700 a la semana.

Cuando llegué eran 300 a la semana

y hubo un tiempo en que eran más de 1000.

Cuando llegué tenía 18 años

con 3 meses.

La señora Gloria, casera sexagenaria, me regalaba 1 ó 2 cosas a la semana.

Cuando murió, yo tenía menos de 1 año de conocerla y ya me consideraba casi un nieto.

Hace 5 años aprendí cómo son los besos.

Hace 3 semanas, comencé una relación de mutuo acuerdo emocional. Esta vez la fidelidad quedó estipulada de alguna manera.

Hoy no es como hace 1 año, que conocí al perro poeta y recibí un buen mordisco.

Hoy tampoco es como hace 11 meses, cuando mi ego se creía suficientemente alto para desdeñar a las mentes “menos brillantes”, o a los amoríos de papel, o a los de cera y miel.

Encontré 5 cartas sin remitente que hablaban de mis momentos más oscuros.

Llené 2 cajas con alimentos:

1 para el cuerpo,

1 para el intelecto.

2 maletas con ropa, hojas sueltas, 

4 años de apuntes, exámenes, 

1 libro de química,

1 libro de arquitectura,

5 novelas,

3 libros de cuentos,

1 de poesía,

7 películas,

1 Nuevo Testamento,

1 diccionario de inglés más viejo que yo.

3 pelusas de esas características del sitio, porque cada lugar tiene su estilo de pelusas. Estas son más bien deformes.

10 meses sin hablarle al progenitor, muerto en mi mente.

2 papeles oficiales de 3 (malditos trámites de titulación).

2 cuadernos abortos de diarios.

Incontables boletos (de autobuses, de conciertos, de eventos) y sus folletos.

14 recibos del gimnasio.

Vestigios de los 10.2 kg de más que subí en menos de 1 año.

5 recetas médicas (me habrán faltado unas 2 ó 3 que tiré a la basura)

1 frasco con monedas de 10, 20 y 50 centavos.

2 latas de salmón (-1).

1 balcón,

los 4 ‘loquitos’ de Albert,

la de los jugos que está hasta las 12 de la noche,

Recuerdos de las 3 caminatas que di de madrugada.

2 pianos viejos, el techo de corcho, la alfombra eternamente sucia, el baño eternamente sucio.

2 pósters de cuadros de Monet enmarcados.

1 última cena: 

16 galletas con queso crema y salmón, mi animal favorito.

La conmemoración de 2 independencias a la vuelta de la hoja. Mientras tanto, el regreso a casa.

If you like singing a song
and you want others to sing along
just sing what you feel
don’t let anyone say it’s wrong
Jeff Tweedy, Wilco (via acmenes)
Absolved War Machines

El individuo en plena invasión de lengua extranjera. No hay necesidad de ponerse bélico, es una intervención concedida diplomáticamente. Incluso podría decirse que el terreno fue cedido, sin la obligatoriedad de un tratado previo.

Las verdaderas batallas se libran contra el espacio y sus ondas; no hay mayor guerra que lidiar con la naturaleza ondulatoria del sonido o con la luz y su bombardeo fotónico. En los intersticios de guerra hay sueños, los búnkers metafísicos donde se diseñan las estrategias de combate y se hace el recuento de los daños; durmiendo o no, uno se protege en ellos, usando los párpados como escudos de vez en cuando. Los ciegos han conseguido blindaje perpetuo, nosotros no.

Ayer los vencimos a todos. Desconectamos la electricidad, pusimos cortinas, despedazamos la planificación musical (llámense partituras) de cualquier tipo y lo reemplazamos con temibles cuadros blancos silentes. Nos perdimos y nos encontramos de nuevo, sólo con el tacto. Los huesos, la piel, la saliva y el sudor fueron nuestras únicas armas y ganamos.

Firmamos una alianza estratégica con el tiempo; las condiciones son firmes: la separatidad intermitente de los cuerpos es requisito y la viscosidad de las horas no será sometida a discusión. El tiempo convertirá nuestra victoria parcial en un instante eterno, en provisiones envueltas de recuerdos.

El individuo dormita, mientras alguien de su propia nación, en lengua extranjera, usa las herramientas fatales del sonido contra él y canta en su oído. Redoble de tambores: se firmó un pacto y se ha cauterizado en sus labios.

-Für Sie.